miércoles, 8 de julio de 2015

El Gran Uno.
El Gran Uno engendró el agua,
el agua en retorno ayudó al Gran Uno
y así es como se hizo el Cielo.
El Cielo en retorno ayudó al Gran Uno
y así es como se hizo la Tierra.
El Cielo y la Tierra a su vez se ayudaron mutuamente
y así surgieron los dioses y la luz.
Los dioses y la luz a la vez se ayudaron mutuamente
y así surgieron el Yin y el Yang.
El Yin y el Yang a su vez se ayudaron mutuamente
y así surgieron las cuatro estaciones.
Las cuatro estaciones a su vez se ayudaron mutuamente
y así surgieron el frío y el calor.
El frío y el calor a su vez se ayudaron mutuamente
y así surgieron la humedad y la sequedad.
La humedad y la sequedad se ayudaron mutuamente,
surgió el tiempo y ahí se detuvo el proceso.
De modo que los años surgieron de la humedad y la sequedad;
la humedad y la sequedad nacieron del frío y el calor;
el frío y el calor, las cuatro estaciones, nacieron del Yin y el Yang;
el Ying y el Yang nacieron de los dioses y la luz;
los dioses y la luz nacieron del Cielo y de la Tierra;
el Cielo y la Tierra nacieron del Gran Uno.
Por eso el Gran Uno está oculto en el agua,
se mueve con las cuatro estaciones,
cuando el círculo se cierra torna a empezar,
este principio es la madre de los infinitos seres;
unas veces deficiencia, otras veces plenitud,
este principio es la norma de los infinitos seres.
Y es esto algo que el Cielo no puede destruir
ni la Tierra puede enterrar,
ni el Yin y el Yang pueden producir.
Un gran señor sabe que esto tiene por nombre Tao.

Foto: Cecilia Y. Caceres

No hay comentarios.:

Publicar un comentario